4. En su dieta de adelgazamiento, considere el estrés, y emociones dentro de la ecuación.
Muchas personas son vulnerables a buscar confort en la comida, en momentos de estrés, ansiedad, tristeza, etc. Si esta es su situación, una dieta de adelgazamiento por más perfecta que sea, probablemente se ira por la borda, el primer día que tenga un cambio en su estado de ánimo.
Si este es su caso, es muy importante antes de empezar otro nuevo intento de dieta de adelgazamiento, tratar con este patrón de comportamiento. Si bien es cierto, no lo va a cambiar de la noche a la mañana es importante aprender a manejarlo, en especial si sabe que es la razón por la que no ha logrado perder peso en ocasiones anteriores.
¿Qué hacer? Tratar la necesidad de comer por emociones puede ser complicado, pero un punto importante por dónde empezar es buscando apoyo emocional para aprender a manejarlas de manera más constructiva. Buscando actividades que relajen que sustituyan a la comida es una excelente opción como inicio. Lo que sea, puede ser salir a caminar, escuchar música o practicar un pasatiempo que le distraiga.
El otro punto en cuanto a emociones y dietas de adelgazamiento, es evitar restricciones extremas. Si su delirio es el chocolate porque sabe que le relaja, y decide que nunca en su vida si quiera lo va a volver a oler, puede estar dirigiéndose directo al fracaso. Cuando pone a algo le etiqueta de prohibido, simplemente lo hace más atractivo, y es posible que no recupere su paz mental hasta que vuelva a probar el famoso chocolate. En lugar de restringirse por completo, una mejor opción es incluir un chocolate MODERADO dentro de su dieta de adelgazamiento. Puede dejar la opción de uno al día, de la mitad del tamaño que suele comer, o buscar una versión con menos calorías. Talvez no pierda peso tan rápido, pero lo hará de forma gradual y permanente. Si se atraca cada semana con una caja de chocolates, lo probable es que mas bien gane peso!